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La galería de El Mimbral a los 25 años de su hallazgo

En el acueducto romano de Gades se emplearon diferentes elementos para el trasiego del agua desde el caput aquae hasta la antigua ciudad. En mayor medida se utilizaron los canales de agua rodada que permitían el flujo a través de la gravedad en régimen de lámina libre, gracias a la mínima pendiente que le daban a su specus. Estos canales tenían una sección rectangular formada por dos cajeros y una solera que, cubiertos por una bóveda o losa, garantizaba que los agentes externos no contaminasen el agua. Son conocidos también como galerías, pues discurrían de forma subterránea a muy poca profundidad, siguiendo las curvas de nivel del terreno. 

El interior de las canalizaciones debía cumplir además la condición de impermeabilidad, que se obtenía aplicando un mortero denominado opus signinum;  el número de capas que se le daba, así como su composición dependía de las circunstancias y necesidades locales. En muchos casos las dimensiones de la sección permitían el paso de una persona para labores de mantenimiento. 

Son muchos los tramos de galerías subterráneas que se conservan del acueducto de Gades gracias a que discurren ocultas en el subsuelo, condición que en muchos casos ha permitido su resguardo. Un excelente ejemplo se encuentra a tan sólo 3 km del manantial y es conocida como la galería del Majar del Algarrobo o del Mimbral.

En 1989 tuvo lugar su hallazgo de forma casual, cuando los trabajadores de la finca realizaban labores agrícolas. Trescientos metros de galería de 1,70 m de alto con un ancho de 0,50 m a tan solo 20 cm de la superficie. La canalización estaba provista de una cubierta aboveda con una serie de pozos de registro de planta circular que, posiblemente se emplearon para acceder en su interior y permitir su mantenimiento. El hallazgo fue cubierto por lo diferentes medios de comunicación del momento captando imágenes sorprendentes de la conducción. Después del descubrimiento, la entrada a la galería fue sellada y de su localización sólo se dejó constancia en una cartografía a una escala que no permite su ubicación actualmente.

    Imagen del interior de la galería (Canal Sur, 1989) y sección de la misma (Roldán, 1993).

Transcurridos 25 años del hallazgo el proyecto AQVA DVCTA se propone dentro de sus objetivos la localización de este tramo de galería a través del empleo de una prospección geofísica mediante un georradar 2D.  Este equipo permitirá el estudio del subsuelo de forma no destructiva a través del principio de reflexión de ondas electromagnéticas. Para el paso del georradar se ha diseñado una campaña de campo que parte de la hipótesis de trazado dentro de un área de posible influencia. Además de la localización en planta se pretende determinar la profundidad a la cual se encuentra el extradós de la galería.

    Vista de la antigua finca de El Mimbral desde la Garganta de Bogas. En rojo: posible trazado de la galería.

El interés de la localización de este tramo de conducción aumenta si se tiene en cuenta que, en su parte final, debió contar con un depósito de forma circular de 9 pies de diámetro interno por 7 pies de altura, previo al paso del acueducto por la Garganta de Bogas. Este depósito circular fue documentado en el siglo XVIII y se asocia al sistema empleado por los romanos para salvar la depresión.

                            Planta del depósito final de la galería, entrada a la Garganta de Bogas (Hurtado y Rueda 1784).

Se espera que los resultados de la campaña de localización de la galería del Mimbral sirvan, por un lado para aumentar su conocimiento y por otro para recuperar del olvido una de las tipologías de trasvase del agua más empleadas por los romanos en el acueducto gaditano...


Bibliografía:

-Canal Sur (1989?) [DVD] Acueducto.
-HODGE, A.: Roman aqueducts and water supply. 2ª ed., Duckworth, Londres, 2002.
-HURTADO A., y DE RUEDA, V.: Libro donde se notan las operaciones, trabajos y demás pertenecientes al reconocimiento, descubrimiento, y proyecto de reedificar el acueducto de los romanos que se dirigía desde Tempur a Cádiz, cuyo reconocimiento se hace por orden  y disposición del Exmo. Sr. Conde O´Reilly Capitán General de Andalucía y gobernador de dicha plaza. Manuscrito del fondo de la Biblioteca Nacional de España, 1784, MSS 2216.
-MUÑOZ, A.: "Intervención arqueológica en el acueducto romano de Cádiz: Los sectores de El Mimbral (Jerez) y Tres Caminos (Puerto Real)". Anuario Arqueológico de Andalucía 1989 III, 1991, págs. 98-104.
-ROLDÁN, L.: Técnicas arquitectónicas en la Bética romana. Ediciones de la Universidad Autónoma de Madrid, Madrid, 1993.

Limpieza Tramo Cercano a Tempul II

La continuación de los trabajos de limpieza y documentación del tramo cercano al Tempul pasaba por despejar por completo la superficie de la cubierta de la galería. Conocíamos su 1,71 m de anchura por los estudios realizados por nuestra compañera Jenny Pérez, así pues limpiamos la zona para facilitar las mediciones topográficas y hacerla óptima para la fotogrametría.



Durante los trabajos de limpieza, y dada la disposición de los restos (la cubierta plana de la galería y la piedra arenisca transversal), habíamos identificado este tramo con el que aparecía en el “Informe O’Reilly” como “Nº 2”, que se situaba efectivamente cerca del manantial. Sin embargo, analizando con mayor detenimiento la ilustración y la descripción del informe advertimos que los restos no se correspondían con los que estudiaran en la expedición de 1782, por lo que estábamos ante un tramo que, tras el estudio de Jenny Pérez en su Tesis Doctoral, sería completamente documentado por primera vez en esta ocasión.


Con el tramo ya al descubierto, quisimos comprobar si al otro lado de la piedra transversal se repetía la forma de unión entre la cubierta plana de la galería y la arenisca, pero encontramos algo que nos impidió proseguir con la limpieza: un fémur y una cadera en conexión anatómica, y parte de un cúbito y un radio…



Al no poder abordar debidamente su estudio, lo fotografiamos y ocultamos nuevamente. Ya solo nos quedaba disponer los marcadores para la fotogrametría y hacer las mediciones topográficas que deseábamos.



En la última jornada contamos además con la presencia de nuestro amigo cámara “Monty” quien se está encargando de la grabación para el documental que pretendemos sea uno de los productos finales de nuestro proyecto…



Limpieza Tramo Cercano a Tempul

El pasado 24 de julio comenzamos con la limpieza de uno de los tramos que nos interesaban especialmente, aquel más cercano al propio manantial y cuyas características habían despertado el interés de nuestra compañera Jenny Pérez, cuando lo visitó durante la elaboración de su Tesis Doctoral hacía cuatro años.

El tramo se localiza en una zanja de drenaje cercana a Tempul, excavada para evitar que se introduzcan en el manantial arroyadas de aguas sucias durante las épocas de lluvias. El lugar se encontraba cubierto de maleza y solo se adivinaba en la superficie, la cara superior de un sillar estrecho y alargado.




En cuanto retiramos la maleza vimos que la tierra suelta dejaba al descubierto una estructura transversal a la galería compuesta por un sillar de arenisca, al que muy pronto comenzamos a buscar funcionalidad. Las hipótesis fueron variadas: muro de contención de tierras, para la protección de la galería frente a arroyadas, como delimitación del espacio del manantial romano, como hito que marcaba el punto en que la galería entraba en el ámbito subterráneo por primera vez, … La solución funcional deberemos dársela a lo largo del desarrollo del proyecto.



Aún así, seguíamos sin dar con la galería que documentara nuestra compañera Jenny Pérez hacía cuatro años. En ese tiempo se había depositado una capa de tierra sobre la estructura, que tardamos alrededor de un par de horas en descubrir. La cubierta plana y su conexión con el sillar transversal eran las peculiaridades, junto a la cercanía al punto de captación, que hacían de este lugar un punto de gran interés para nuestro estudio. Aquel tipo de cubierta con la que los romanos remataron la galería (muy poco utilizada en el resto del trazado), reforzó alguna de las hipótesis iniciales sobre el funcionamiento de aquel tramo. La necesidad de proteger la galería de aquella manera nos hizo pensar que debía encontrarse al descubierto en aquel punto, con lo que dejar el opus en bruto a la vista era impensable. Se reforzó asimismo la idea de protección contra arroyadas. En cualquier caso, serán cuestiones todas éstas que deberemos aclarar en un futuro.



Con la ayuda de nuestros buenos amigos Juanma y Joaquín, comenzamos a ubicar espacialmente los restos que habían aparecido tomando como referencia la alambrada del manantial de Tempul. Éste sería el comienzo de la georreferenciación y documentación de aquel tramo.



Pero aún nos quedaba trabajo por realizar…